La actividad en el asfalto no ha hecho más que empezar, y el resto de test de F1 espera. Tras los primeros cinco días de rodaje en el Circuito de Barcelona, la Fórmula 1 entra en su fase más crítica de preparación. Lo visto en Montmeló fue apenas un prólogo de esta nueva generación de monoplazas, un periodo donde las escuderías se centraron en comprobar que todos los sistemas funcionaban correctamente y en acumular kilómetros de calidad.
Ahora, el foco se traslada a Oriente Medio, donde las condiciones de calor y viento pondrán a prueba la verdadera resistencia de los motores y la eficiencia de las nuevas soluciones de potencia y aerodinámicas que estrenará la competición en Australia durante el mes de marzo.
El Gran Circo se desplaza hasta Bahréin para afrontar un doble bloque de entrenamientos que servirá como termómetro real del orden de la parrilla. A diferencia de lo ocurrido en Barcelona, donde las temperaturas frescas y un asfalto más amable permitieron rodajes constantes, el trazado de Sakhir es conocido por su abrasividad y sus exigentes frenadas. Aquí, los equipos ya no podrán esconderse tras programas de trabajo conservadores.
La primera tanda de entrenamientos tendrá lugar del miércoles 11 al viernes 13 de febrero. En estos tres días iniciales, se espera que las escuderías introduzcan los primeros grandes paquetes de actualizaciones. Como ya analizamos anteriormente en relación con la fiabilidad, este circuito es propenso a generar problemas de sobrecalentamiento, por lo que será la oportunidad perfecta para ver quién ha diseñado el sistema de refrigeración más eficiente.
Fechas clave y duración de los test de F1 en Bahréin
El calendario oficial para este tramo final de invierno queda configurado de la siguiente manera:
- Primer bloque de test de F1 en Sakhir: Del 11 de febrero al 13 de febrero.
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Segundo bloque de test de F1 en Sakhir: Del 18 de febrero al 20 de febrero.
Cada jornada contará con aproximadamente ocho horas de pista abierta, divididas en sesiones de mañana y tarde. Estos seis días de actividad son fundamentales para los pilotos titulares, ya que será la última vez que puedan ajustar el asiento, los pedales y el software del volante antes de que los puntos empiecen a contar.
Se espera la presencia de Williams, que no pudo estar en Barcelona por retrasos en su FW48. Por lo que los 22 pilotos de la parrilla se repartirán el trabajo a partes iguales, aunque es habitual que el último día se dedique a simulaciones de carrera completas con los corredores que iniciarán el campeonato.
La incógnita de Aston Martin y la evolución del motor Honda
Uno de los grandes focos de atención tras lo visto en España es el equipo Aston Martin. En Barcelona, el monoplaza verde rodó con una velocidad limitada de forma deliberada, ocultando su verdadero potencial.
Los ingenieros de Silverstone se centraron en entender el flujo de aire y evitar el molesto rebote en las rectas, sin buscar tiempos de ataque. En Bahréin, esta estrategia de ‘perfil bajo’ tendrá que desaparecer si quieren llegar a Australia con los datos necesarios para competir por los podios.
Por otro lado, la fiabilidad de los motores sigue siendo el gran quebradero de cabeza. Hemos visto cómo algunos equipos tuvieron que detener su actividad de forma prematura en Barcelona por pequeños fallos eléctricos o fugas hidráulicas. En las dos semanas de test en Sakhir, el objetivo es llevar las unidades de potencia al límite. Si un motor falla a estas alturas, el tiempo de reacción para la primera carrera es mínimo, lo que genera un estrés añadido en las fábricas de Mercedes, Ferrari, Honda y Renault.
El salto definitivo hacia el Gran Premio de Australia
Una vez concluidas las pruebas el día 20 de febrero, los equipos tendrán apenas dos semanas para empaquetar todo el material y enviarlo a Melbourne. El Gran Premio de Australia, que se celebrará el 8 de marzo, supondrá el regreso del fuego real. No obstante, el trabajo realizado en Bahréin es el que dictará quién ha interpretado mejor el reglamento técnico de este año.
Mientras que en Barcelona vimos coches ‘base’, en la segunda tanda de Bahréin aparecerán las versiones definitivas. Es habitual ver cambios drásticos en los pontones o en el diseño del fondo plano entre una semana y otra. La competitividad está tan igualada que cualquier detalle en la suspensión trasera o en el ala delantera podría suponer una ganancia de dos o tres décimas, vitales para entrar en la Q3.
Expectativas máximas para el inicio del campeonato
La Fórmula 1 ha entrado en una fase donde la simulación por ordenador ya no es suficiente. Los pilotos, encabezados por figuras como Fernando Alonso, quien ya ha declarado que «el coche responde bien», necesitan sentir el límite del agarre en condiciones de carrera. La gestión de los neumáticos será otro de los puntos a seguir de cerca; Pirelli ha traído compuestos que prometen menos degradación, pero Sakhir es el lugar donde estas promesas se ponen a prueba bajo el sol del desierto.
Con todo, este mes de febrero es el más importante del año para los departamentos técnicos. Lo que se aprenda o se rompa en Bahréin determinará el éxito o el fracaso en el inicio de la gira oceánica y asiática. La cuenta atrás para Melbourne ha comenzado y, tras los test definitivos, ya no habrá más espacio para las suposiciones.





