Aston Martin afronta una de las semanas más determinantes de su historia en la Fórmula 1. El equipo de Fernando Alonso presenta este lunes día 9 su nuevo monoplaza en Arabia Saudí e inicia una etapa de máxima expectación. Este proyecto se conoce internamente como la ‘Mamba Negra’, la primera gran obra de Adrian Newey para la marca británica. El ingeniero británico ha dedicado meses a desarrollar un concepto que aprovecha al máximo las nuevas reglas técnicas de este año. Con su presentación oficial, el equipo inicia la cuenta atrás definitiva para poner a prueba todas estas innovaciones en los próximos entrenamientos de Bahréin.
Este monoplaza, el AMR26, nace de una colaboración estrecha entre el ingenio de Newey y la tecnología del fabricante japonés Honda. Hasta el momento, el equipo ha preferido mantener un perfil muy discreto, limitando sus apariciones a las pruebas realizadas en Barcelona donde el coche completó 66 vueltas. En esos test, el monoplaza no mostró su verdadera capacidad de velocidad, ya que el motor trabajó en modos muy conservadores para ocultar su potencial real. Este plan de protección es habitual en las escuderías que guardan soluciones técnicas innovadoras antes del inicio del curso.
Fernando Alonso confía en el potencial del nuevo AMR26
El piloto asturiano ha seguido de cerca cada paso del diseño del monoplaza. Los nuevos sistemas de propulsión exigen un gran nivel de comprensión. Fernando Alonso destaca la motivación que existe en el garaje al ver las líneas agresivas del coche. El propio Newey reconoce que el camino no ha sido sencillo. Tuvieron dificultades en el túnel de viento durante el invierno. Sin embargo, la confianza en los fundamentos del coche es total para el inicio del Mundial.
Sobre la incertidumbre de las nuevas normas, el ingeniero Adrian Newey ha sido muy claro: «Solo lo sabremos cuando veamos el resto de coches. Nosotros seguimos nuestra propia dirección«, dijo en la última entrevista concedida para Aston Martin.
Esta mentalidad define el trabajo actual en Silverstone. El objetivo es que el monoplaza sea una base sólida para evolucionar cada mes. El diseño de Newey suele ofrecer soluciones que el resto de la parrilla tarda en entender. En Aston Martin esperan que el AMR26 mantenga esa tradición de excelencia.
Los test de Bahréin serán vitales para el motor Honda
El circuito de Sakhir permitirá subir las revoluciones de la unidad de potencia. En Bahréin (del 11 al 13, y del 18 al 20 de febrero), el plan consiste en acumular kilómetros y perfeccionar los sistemas híbridos. La gestión de la energía eléctrica se perfila como un factor diferencial en esta temporada 2026. Bajo el nuevo reglamento, los monoplazas pueden ganar mucho tiempo en el paso por curva, pero corren el riesgo de perderlo en las rectas si no administran sus recursos con precisión.
Este delicado manejo obliga a los pilotos a medir sus esfuerzos al volante, calculando cada aceleración para evitar que la potencia se agote en los momentos más críticos del circuito.
La clave para Alonso será entender un coche que este año obliga a los pilotos a medir cada acelerón, evitando que la batería se agote justo cuando más la necesita.
La unión con Honda como socio exclusivo sustenta este proyecto. El fabricante japonés ha creado una unidad de potencia para competir con los favoritos. La fiabilidad será el primer examen serio en el calor de Bahréin. El equipo quiere confirmar que los problemas de refrigeración del invierno han quedado atrás. Si el coche es sólido desde el primer día, las opciones de éxito serán muy reales.
El pilotaje inteligente de Fernando Alonso en la F1 de 2026
En este aspecto, la nueva normativa cambia la dimensión de las carreras. Los modos de motor requieren que el piloto gestione muchos parámetros desde el volante. Toto Wolff ha reflexionado sobre cómo cambiará el espectáculo con estas reglas: «Habrá más adelantamientos en zonas que no esperábamos. Ganará quien tenga el mejor coche, pero también se unirá una dimensión de pilotaje inteligente y táctica», dijo el jefe de Mercedes.
En esta dimensión es donde Fernando Alonso espera marcar la diferencia. El asturiano siempre se adapta rápido a los cambios de reglamento. El reto ahora es entender cuándo usar la energía para defender o atacar. Su experiencia es vital para guiar el desarrollo del monoplaza de Newey.

El asalto definitivo del AMR26 entre Aston Martin y Honda en Australia
Falta un mes para el Gran Premio de Australia, y el equipo de Fernando Alonso afronta el reto de trasladar los datos del simulador a la realidad del asfalto. El AMR26 que veremos en Melbourne podría presentar evoluciones significativas respecto al modelo que habíamos visto en Barcelona, pero sobre todo en la presentación oficial, ya que el diseño de Adrian Newey ofrece una flexibilidad única.
Esta capacidad de reacción permitirá a los ingenieros adaptar la carrocería y los flujos de aire en función de los hallazgos realizados durante los test de Bahréin, asegurando que el coche llegue a la primera cita en su máximo estado de forma.
A diferencia de lo visto en años anteriores, en la fábrica de Silverstone se respira un ambiente de plena confianza, respaldado por la presencia del mejor ingeniero y uno de los pilotos más grandes que ha dado el deporte. El éxito de este ambicioso proyecto depende ahora de que todas las piezas encajen en el momento de la verdad, coincidiendo con el instante en el que Aston Martin pasa al ataque para intentar asaltar el trono mundial. La cita en Australia servirá como el primer indicador real para comprobar si el nuevo monoplaza de Fernando Alonso tiene el potencial necesario para llevarle de nuevo a lo más alto.





