La Fórmula 1 rara vez da segundas oportunidades a quienes superan los 40 años. Normalmente, el deporte despide a sus figuras cuando el físico o las ganas empiezan a fallar. Pasó con Michael Schumacher o con Kimi Raikkonen, que terminaron sus carreras lejos de su mejor nivel. Fernando Alonso rompe con todo eso. Con casi 45 años y el cambio de 2026 ya entre manos, el asturiano busca estar en la parrilla para ganar y dejar claro que su capacidad para ir rápido sigue intacta.
El piloto español es muy directo sobre sus intenciones. Sigue en la competición porque tiene la velocidad necesaria para estar arriba. Aunque la continuidad de Fernando Alonso depende de una condición clara: que Aston Martin le entregue un coche capaz de pelear con los más grandes. El nuevo reglamento que tenemos este 2026, con motores que usan mucha más potencia eléctrica y una aerodinámica distinta, como la introducción de las alas móviles, es el escenario donde el astur quiere ponerse a prueba una vez más.
A lo largo de su trayectoria, el asturiano ha demostrado una capacidad de adaptación asombrosa. Muchos pilotos sufren cuando las reglas cambian de forma drástica, pero él suele encontrar los límites del coche antes que nadie. Esa rapidez mental es lo que le permite compensar el paso del tiempo.
Fernando Alonso: «Espero poder disfrutar de ese futuro y seguir pilotando»
Su preparación física explica buena parte de su resistencia. Entrena a diario, trabajando la fuerza y los reflejos para no permitir que baje el nivel. El objetivo es estar en forma para aguantar carreras que exigirán todavía más esfuerzo. «Estaré pilotando en 2026 y seguiré pilotando después, en la Fórmula 1 o en alguna otra categoría. Si no estoy aquí, estaré ligado a Aston Martin de alguna forma«, aseguraba el propio Alonso en 2024, cuando renovó con la escudería verde.
De todas formas, conviene aclarar un punto importante sobre los plazos. Aunque 2026 será el primer año de la unión entre Newey y Aston Martin, lo cierto es que el coche de 2027 será el primero que nazca totalmente bajo la influencia del ingeniero inglés. Es algo que ya vimos en su etapa en Red Bull: Newey suele dejar espacio en sus diseños para ir mejorando el monoplaza año tras año. Lo hizo desde 2009 y se repitió en 2022 con un coche que empezó muy bien y terminó siendo imbatible.
Para Fernando Alonso, pilotar ese coche de 2027 supondría firmar una nueva renovación, ya que su contrato actual termina a finales de 2026. Es la oportunidad de tener entre manos un proyecto competitivo y luchador desde el primer kilómetro.
El peso de Honda y la creación de Newey con el AMR26
Otro eje principal de esta historia es Honda. Los japoneses vuelven con ganas de obtener resultados rápidos tras sus éxitos recientes. Aunque la relación pasada con el asturiano tuvo momentos tensos, ahora ambas partes aseguran mirar hacia adelante. El fabricante sabe que Fernando Alonso es la pieza central del proyecto y que su experiencia con los motores híbridos es uno de los grandes activos de esta alianza.
Todo el equipo en Silverstone confía en esta maquinaria. El rendimiento del motor y la adaptación al nuevo reglamento marcarán si la apuesta de Aston Martin funciona o si se queda en una oportunidad perdida. Fernando lo tiene claro: «Ganar significaría mucho para mí, pero también para el deporte y para los pilotos jóvenes. Si pasas por un periodo sin éxito no importa, lo que cuenta es que haces lo que amas«.
Para el caso del AMR26, la primera creación de Newey en Aston Martin, quienes lo vieron en directo destacan el nivel de detalle extremo de toda la aerodinámica visible, superior a la de cualquier otro monoplaza en Barcelona. El nuevo coche de Fernando Alonso destacó por la agresividad de su concepto, un coche totalmente distinto en muchos puntos, con detalles llamativos como un corte en el capó motor, su parte trasera compacta, sus tomas de aire en los pontones, el corte que hay entre el pontón y el suelo y las suspensiones delantera y trasera.

Este encuentro entre Newey y Fernando Alonso estuvo a punto de hacerse realidad en varias ocasiones, sin embargo, nunca antes se había dado la oportunidad. «Es el destino», señala Fernando sobre la suerte de poder trabajar con el ex de Red Bull, aunque sea casi al final de su carrera deportiva: «Parece que el destino siempre me hacía perder la oportunidad. Pero llegó ahora al final de mi carrera y seguiré disfrutando todo lo que pueda, intentaré aprender de él», decía el de Aston Martin el primer día que visitó a Newey en las instalaciones del equipo.
La edad no parece ser un impedimento gracias a una preparación física muy rigurosa. Fernando Alonso combina el gimnasio con una alimentación cuidada al detalle. Lleva años siguiendo una dieta basada principalmente en frutas y verduras, buscando que cada pequeño factor ayude a mantenerse competitivo. Pedro de la Rosa, que le conoce desde su debut, afirma que lo ve incluso mejor que antes a nivel físico y mental.
«Cuando uno llega al final de su carrera empieza a tener problemas de motivación, pero a Fernando lo veo mejor de velocidad, que es lo que importa«, comentaba De la Rosa hace unos meses. Según el embajador de Aston Martin, si un piloto se cuida y no tiene accidentes graves, puede estirar su carrera muchos años, como también está demostrando Lewis Hamilton.
«Me siento como si tuviera 30 años»
Alonso asegura que no piensa «demasiado en eso» de la edad. Que son estadísticas que «los medios de comunicación me recuerdan de vez en cuando». «Para mí, me siento como si tuviera 25 o 30 años y siguiera corriendo en la F1″, asegura, sintiéndose “motivado, fresco en forma para pilotar y para hacer el mismo entrenamiento que hacía hace 20 años, porque es la misma rutina, más o menos”. Por eso se dice que el español está viviendo una segunda juventud. Se divierte con un coche que, pese a estar lejos de las posiciones con las que sueñan, se siente competitivo y rápido, motivos que siempre han marcado su continuidad en el Mundial.
Una victoria después de más de una década tendría un eco histórico. El bicampeón no conoce las carreras de relleno; da igual su lugar en la parrilla, porque su único plan es exprimir el monoplaza para pelear por cada puesto. Esa ambición es la que sostiene la fe de la afición española, que todavía aguarda, más que nunca, la llegada de la victoria 33.
Es ante todo un carrerista. Un hombre de carreras. Alguien a quien le gusta ganar, pero sobre todo correr, divertirse, dar el máximo en cada carrera. ¿Cómo le gustaría ser recordado a Fernando Alonso?», le preguntaban antes de su retirada en 2018. «Como un luchador, como un tipo que nunca se rendía. He competido con coches muy buenos, con otros más lentos, pero con la misma motivación y la misma ambición, y el mismo amor por las carreras. Cada fin de semana corro. A veces en este paddock, a veces en karts, sports-cars, videojuegos… Soy un corredor a tiempo completo. Probablemente es como me gustaría que piense la gente de mí en el futuro». De eso va la grandeza.





