La historia interminable de la pretemporada. Y eso que todavía faltan semanas para la primera carrera de la temporada de Fórmula 1. Parece que siempre hay una vuelta que darle al asunto de la famosa relación de compresión del motor Mercedes desde que estalló la polémica en el mes de diciembre. El resto de fabricantes entienden que la forma de medir la temperatura de ese motor no es adecuada y por eso Audi, Honda y Ferrari trasladaron formalmente sus dudas a la FIA hace ya varias semanas. Según su interpretación, Mercedes estaría aprovechando un ‘vacío reglamentario’ que le permitiría pasar de una relación de compresión de 1:16 en medición estática y a temperatura ambiente a 1:18 una vez el motor entra en funcionamiento y se calienta. Ese incremento supondría una ganancia estimada de unos diez-quince caballos y podría amplificarse con la integración del nuevo combustible sostenible.
Con la normativa actual en la mano, la solución de Mercedes se entiende como legal, ya que la verificación de la compresión se realiza en condiciones estáticas y a temperatura ambiente, dentro de los límites establecidos. Ese es precisamente el origen del conflicto. Lo que está haciendo el equipo germano va contra el espíritu de la norma pero es completamente legal. Fueron más ingeniosos que nadie y la FIA siempre ha estado al corriente, desde hace meses. La polémica estalló cuando el resto de motoristas se enteraron. Cuando trascendió, estalló todo.
Esta semana era vital para el futuro de la polémica. Los encuentros entre los fabricantes y la FIA ya se han producido, con la primera reunión celebrada el pasado lunes con expertos técnicos con el objetivo de establecer un marco claro para las futuras mediciones de la relación de compresión cuando los motores funcionan en altas temperaturas. Según adelantó el portal italiano Autosprint, la FIA cambiará los criterios de medición de los motores de cara al Gran Premio de Australia y atendería a lo que pedían los rivales de Mercedes, pues sería en caliente y de forma estática. Teóricamente, podría neutralizar el efecto del propulsor alemán, aunque ellos siempre han defendido su legalidad.
Red Bull, ¿en contra?
«Es un sistema legal, que se adapta a la normativa. Os tenéis que centrar en vuestras mierdas», expresó el jefe de Mercedes, Toto Wolff, hace unos días, harto de los comentarios de sus rivales. El austríaco estalló, consciente de todo el revuelo que se estaba generando alrededor de la que parece la unidad de potencia más potente y eficiente de la parrilla. Se desató una guerra en torno a los motores, con reuniones, hipótesis y posibles soluciones… donde la última información es que puede verse reducido el impacto. Tras varias jornadas de presiones de sus rivales, parece que la FIA cambiará su método de medición y podría golpear al claro favorito al título. Hay que detallar qué cambiará hasta Australia y si Mercedes decidirá mostrar todo el potencial de su motor, que esa es otra.
Si se corta la ventaja de alcanzar la relación de 1:18 en caliente, habría un pequeño respiro al frente en contra de Mercedes. Ferrari, Audi, Honda y Red Bull, a pesar de tener un motor con la capacidad de explotar esas zonas grises del reglamento, votarían en contra y la historia podría cambiar para los alemanes si se cumple lo esperado en esa votación. La postura de Red Bull es controvertida después del trasvase de ingenieros desde Mercedes que fueron al equipo de las bebidas. Se entiende que trataron de replicar el truco de la compresión pero parece que no han sido capaces de sacar el máximo partido y por eso ahora votarían en contra. Habrá más capítulos en este culebrón.





