El equipo Williams ha desvelado finalmente el FW48, el monoplaza con el que Carlos Sainz y Alex Albon afrontarán la ambiciosa temporada 2026 de Fórmula 1. En un evento virtual este martes, marcado por la expectación, la escudería de Grove ha mostrado un diseño que busca romper con el pasado y aprovechar el cambio reglamentario para escalar posiciones en la parrilla.
Williams presenta el FW48 de Carlos Sainz y Alex Albon
Así, Carlos Sainz, Williams y el nuevo FW48 representan una de las uniones más vigiladas de este 2026. El piloto madrileño afronta su segunda andadura en el equipo británico con un coche que, visualmente, apuesta por la agresividad.
A través de las imágenes digitales presentadas, se observa un monoplaza que sigue la tendencia actual de la parrilla: una zona trasera extremadamente estrecha y compacta para optimizar el flujo de aire hacia el difusor. No obstante, el FW48 introduce matices propios, especialmente en unos pontones con tomas de aire cuadradas y apéndices superiores que buscan una gestión del aire más limpia hacia los laterales del coche, alejándose ligeramente de las formas redondeadas de sus competidores directos.
En el apartado mecánico, el equipo dirigido por James Vowles no ha querido experimentar en exceso con la geometría de la suspensión. El FW48 monta un sistema push rod en el eje delantero, una configuración estándar que ofrece fiabilidad y facilidad de reglaje, algo vital para un equipo que necesita sumar kilómetros con urgencia. Carlos Sainz se ha mostrado entusiasmado con esta nueva etapa.
El contratiempo de Barcelona y la presión para los test de Bahréin
A pesar de la espectacularidad del lanzamiento, la realidad en la fábrica de Grove ha sido tensa durante las últimas semanas. Williams ha protagonizado la nota negativa de la pretemporada al ser el único conjunto que no llegó a tiempo para el shakedown en el Circuit de Barcelona-Catalunya.
Aunque no hay confirmación oficial por parte de la escudería, todo apunta a que problemas en los crash test de la FIA con ciertas piezas del chasis retrasaron el montaje final del monoplaza. Este incidente ha impedido que Sainz y Albon tuvieran esa primera toma de contacto necesaria para comprobar la integración de los sistemas eléctricos.
Este retraso supone una desventaja competitiva inmediata. Mientras que equipos como Mercedes o Ferrari ya acumulan datos reales sobre la regeneración de energía de sus nuevos motores, el equipo llegará a los test oficiales de Bahréin (del 11 al 20 de febrero) con la hoja en blanco. Los seis días de rodaje en el Circuito de Sakhir serán, por tanto, una carrera contrarreloj. Sainz tendrá que condensar en una semana el trabajo de adaptación que sus rivales ya han iniciado, centrándose especialmente en entender cómo exprimir la potencia eléctrica, que en 2026 representa casi el 50% del rendimiento total de la unidad de potencia.

El motor Mercedes como tabla de salvación
No todo son nubarrones en el horizonte de Williams. El equipo cuenta con una ventaja estratégica fundamental: el motor Mercedes. Durante las pruebas en Barcelona, el propulsor alemán demostró ser, una vez más, la referencia en cuanto a fiabilidad y entrega de potencia. Mercedes completó más de 1.000 vueltas de pruebas sin incidentes graves, una información que es oro puro para la escudería. Saber que el corazón del FW48 funciona correctamente permite que los ingenieros de Grove se centren exclusivamente en ajustar la aerodinámica y la puesta a punto del chasis una vez pisen el asfalto de Bahréin.
Comparativamente, Williams se encuentra en una posición curiosa. Aunque han rodado menos que Aston Martin, equipo que también llegó muy justo a las primeras pruebas, cuentan con datos de motor mucho más sólidos gracias a su asociación con Mercedes. James Vowles ha insistido en que, aunque no son ingenuos respecto al reto que tienen por delante, confía plenamente en la alineación de pilotos compuesta por Sainz y Albon. Para el jefe del equipo, este 2026 es el paso definitivo para consolidar el éxito del año pasado, donde lograron finalizar como el quinto mejor equipo del campeonato.
Admiring the FW48 livery from every angle 🔥 pic.twitter.com/zWlQ48kRN5
— Atlassian Williams F1 Team (@WilliamsF1) February 3, 2026
Una de las curiosidades vistas en la presentación del nuevo monoplaza de Williams ha sido que ha traído consigo una sorpresa mayúscula en el apartado comercial: la desaparición del Banco Santander como sponsor en el morro del coche y la confirmación de Barclays como socio bancario principal. Aún de la presencia de Carlos Sainz, Williams ha optado por un cambio de socio al banco inglés, el mayor del Reino Unido.
Tras años de dificultades financieras, la escudería ha logrado atraer de nuevo a los grandes gigantes de la City londinense. El desembarco de Barclays supone el regreso de una de las instituciones financieras más importantes del mundo a la primera línea del deporte, ocupando el espacio que muchos daban por seguro para el Santander tras la salida del banco español de Ferrari.
El objetivo de Williams y Carlos Sainz es acercarse al grupo de cabeza en el GP de Australia
La gran incógnita que rodea al monoplaza es si el concepto visto en los renders se mantendrá fiel en la pista. Es habitual que los equipos oculten sus soluciones más innovadoras en las presentaciones virtuales para evitar que los rivales las copien antes de tiempo.
Sainz ha recalcado que es consciente de que el rendimiento real del coche solo se conocerá cuando se apaguen los semáforos en el GP de Australia el próximo 8 de marzo. El objetivo de los de Ces ambicioso: aprovechar la confusión que siempre genera un cambio de reglamento para dar el salto al grupo de cabeza. O al menos estar más cerca de ellos.
Si logran solucionar los problemas de producción que les lastraron en Barcelona y el FW48 demuestra ser tan rápido como sugieren sus formas aerodinámicas, Sainz podría haber tomado la decisión correcta para el futuro de su carrera. Por ahora, el trabajo en Grove es incesante; los mecánicos trabajan turnos dobles para asegurar que el coche esté listo para rugir en el desierto de Sakhir, donde Carlos Sainz tendrá que demostrar, desde el primer minuto, por qué es considerado uno de los mejores desarrolladores de la parrilla actual.





