No todo iba a ser acelerar sin mirar atrás. BYD, el gigante chino del coche eléctrico, ha empezado 2026 con el pie cambiado y es que en enero vendió 210.051 vehículos de nueva energía (NEV), lo que supone una caída del 30,11 % interanual y un desplome del 50 % respecto a diciembre.
La bajada no es un simple resbalón puntual. Refleja algo más profundo y todo apunta aque el mercado chino del coche eléctrico está enfriándose, justo cuando el gobierno ha decidido retirar parte de las ayudas y volver a los impuestos.
El fin de la fiesta subvencionada
Hasta ahora, comprar un NEV (recuerda que NEV son eléctricos, híbridos, PHEV y demás) en China era casi un chollo fiscal. Pero desde enero de 2026, los compradores se enfrentan a un impuesto del 5 %, cuando antes disfrutaban de una exención total. A eso se suma el fin (al menos temporal) de las subvenciones en muchas ciudades.
¿El resultado? Menos compradores, más dudas y ventas a la baja en todo el sector, no solo en BYD.
Coches eléctricos de pasajeros: la mayor caída
El golpe más duro se lo llevaron los vehículos eléctricos de pasajeros, que sumaron 205.518 unidades, un 30,67 % menos que hace un año.
Curiosamente, los NEV comerciales fueron la nota discordante. BYD vendió 4.533 unidades, un 10,78 % más interanual, aunque también retrocedieron frente a diciembre.
Exportaciones y baterías: los salvavidas de BYD
Aunque la cosa no pinta nada bien en China, BYD puede respirar tranquila gracias a las exportaciones. El fabricante exportó 100.482 NEV en enero, lo que supone un salto del 51,47 % interanual.
Europa, Latinoamérica y otros mercados están empezando a absorber la producción que sobra en China justo cuando el mercado doméstico se atraganta.
Más allá de los vehículos, BYD sigue fuerte en otro frente clave, el de las baterías. En enero instaló 20,187 GWh en baterías y almacenamiento, un 30,15 % más interanual. Con estas cifras, BYD se pone justo por detrás de CATL como el segundo mayor productor de baterías de China.
¿Y ahora qué?
BYD sigue siendo un titán, pero ni los gigantes son inmunes a los cambios de ciclo. Enero ha sido un aviso muy preocupante y si Europa o Latinoamérica se atragantaran también, el fabricante chino tendrá problemas bastante gordos.