Hyundai llega a 2026 con los deberes hechos y la libreta llena de números que respaldan su discurso. La presentación del Ioniq 3, prevista para esta primavera, no es un movimiento aislado ni una apuesta a futuro sin red, sino la consecuencia lógica de un año especialmente sólido para la marca en Europa. En 2025, Hyundai matriculó más de 600.000 turismos en la región y cerró el ejercicio con una cuota de mercado del 4,2%, en un contexto que sigue siendo cualquier cosa menos estable.
El dato que mejor explica el momento de la marca no está tanto en el volumen total como en su composición. Las ventas de vehículos electrificados crecieron un 24%, impulsadas sobre todo por los eléctricos puros, que aumentaron un 48%, mientras que híbridos e híbridos enchufables avanzaron un 11%. Con un 18% de mix eléctrico, Hyundai se movió claramente por encima de muchos de sus competidores generalistas, confirmando que su estrategia de electrificación no se limita a ampliar catálogo, sino a venderlo.
Ese contexto es clave para entender por qué el Ioniq 3 tiene sentido ahora. El nuevo compacto eléctrico, que se presentará en la Semana del Diseño de Milán y entrará en producción a finales de verano, se sitúa en el corazón del mercado europeo, justo donde el coche eléctrico empieza a dejar de ser una decisión ideológica para convertirse en una compra racional. No busca titulares grandilocuentes, sino encajar en tamaño, precio y uso real, algo que Hyundai considera esencial para consolidar el crecimiento logrado.
La marca no oculta que Europa es uno de sus pilares estratégicos. En mercados clave, los resultados de 2025 refuerzan esa idea. En el Reino Unido, Hyundai firmó su segundo mejor año histórico, con más de 93.000 unidades y un salto del noveno al sexto puesto del mercado. En Alemania se convirtió en la marca asiática más vendida, con un crecimiento especialmente fuerte en eléctricos. En España alcanzó su mayor volumen histórico, manteniéndose como cuarta marca, mientras que en Francia e Italia consolidó posiciones con un mix electrificado claramente superior a la media del mercado. Turquía, además, cerró el año con un crecimiento del 10%, reforzando su papel industrial y comercial.
Este crecimiento no se apoya en un único modelo, pero algunos nombres pesan más que otros. El INSTER se ha convertido en uno de los eléctricos urbanos más vendidos del segmento A en Europa y el TUCSON, disponible con distintas electrificaciones, lidera el canal privado entre los SUV compactos. Son ejemplos de una gama que Hyundai ha ido electrificando sin romper con su base de clientes, algo que la marca considera una ventaja en un mercado donde la transición no avanza al mismo ritmo en todos los países.
Desde la dirección europea, el mensaje es consistente: electrificación, sí, pero con flexibilidad. Hyundai ha confirmado el lanzamiento de cinco nuevos modelos en los próximos 18 meses, tres de ellos en el segmento B, y mantiene su compromiso de ofrecer versiones electrificadas de todos sus modelos para 2027. El Ioniq 3 será uno de los primeros en materializar ese plan, dentro de una gama que ya incluye siete eléctricos puros, desde el urbano INSTER hasta el Staria Electric.
Este planteamiento también se refleja en la estructura industrial. El hecho de que el Ioniq 3 se vaya a fabricar en Izmit, Turquía, en una planta que hasta ahora producía modelos de combustión, resume bien la filosofía de Hyundai: capacidad de adaptación antes que dogmas. La compañía ha invertido cientos de millones de euros en sus centros europeos, desde la modernización de la planta turca para acoger eléctricos hasta la ampliación del centro técnico en Alemania y la fábrica de Nošovice, en la República Checa, que ya produce y ensambla baterías.