Durante años los últimos años, los fabricantes han vendido las superficies táctiles como un salto tecnológico imprescindible. Más modernas, más limpias, más “premium”. Pero Ferrari acaba de confirmar oficialmente, lo que muchos ya nos temíamos y es que esta moda de las pantallas no es una cuestión de innovación, sino de costes.
Lo táctil no es mejor, es mucho más barato
El CEO de Ferrari ha sido bastante claro cuando le han preguntado desde Autocar India sobre los controles táctiles y los botones. Tal y como confirma el CEO, los controles táctiles pueden costar hasta un 50% menos que los botones físicos tradicionales. Es decir, esa pantalla enorme o ese panel brillante lleno de iconos no está ahí porque sea superior en nada, sino porque al fabricante le cuesta la mitad conseguirlo.
Y ojo, porque si se eliminan los botones por completo, el ahorro es todavía mayor. Menos piezas, menos cableado, menos complejidad mecánica. Un negocio redondo… para el fabricante y una tortura para los clientes.
El relato que nos vendieron durante años se acaba de caer con las declaraciones de la marca de Maranello
Durante años hemos escuchado que esto era “el futuro del automóvil”. Que simplificar el interior y digitalizarlo era avanzar. Pero la realidad es que la experiencia de uso, o al menos la que nosotros hemos tenido en todos estos últimos años de pruebas, es que suele ser una experiencia peor.
Subir el volumen, ajustar el clima o activar funciones básicas obliga a navegar por menús o tocar superficies poco precisas que encima algunos fabricantes se olvidan de iluminar (ejem… Volkswagen). Todo es muy visual, sí. Pero menos intuitivo y, en muchos casos, más peligroso al volante.
Ferrari se baja de la moda táctil e intentará reemplazar lo táctil en la medida de lo posible
Lo llamativo no es solo la confesión de la marca, sino el movimiento en sí y es que Ferrari está reintroduciendo botones físicos en sus modelos e incluso ofrece reemplazar controles táctiles en coches ya vendidos.
No es habitual ver a una marca admitir implícitamente que tomó una mala decisión de diseño. Aquí lo hacen porque su cliente no compra solo tecnología, compra sensaciones y quieren que ese cliente sea fiel toda la vida.
La tendencia empieza cambiar
Ferrari no es la única que está rectificando. Algunos grandes grupos ya han empezado a los botones físicos al menos en funciones clave. No por nostalgia, sino porque los clientes se han cansado.