Malas noticias para los interesados en el SEAT Ateca. Ha pasado ya un año y la «fiebre» por el todocamino español parece estar más en forma que nunca, provocando largas listas de espera que por el momento no tienen solución al estar funcionando la planta checa en la que se produce a pleno rendimiento.
Investigando por diversos foros, hemos descubierto que las listas de espera varían mucho en función del país en cuestión. En España, Italia o Reino Unido los tiempos oscilan entre los tres y cinco meses en estos momentos en función de la motorización y nivel de terminación elegidos (tardan más los gasolina 1.4 TSI con cambio DSG) mientras que en Europa del Este y Norte los meses se multiplican hasta por tres.
En concreto parece haber cierta indignación entre los usuarios que han realizado su reserva en Finlandia, con un tiempo de espera que ya alcanza los 18 meses en el caso del 1.4 TSI DSG 4Drive, precisamente la opción más demanda en ese mercado. Polonia, Suecia, Dinamarca y Lituania también cuentan con tiempos que oscilan entre los 8 y 12 meses.
Por si pensabas que los fineses podrían optar por un Kodiaq y cancelar el pedido de su Ateca, deberás saber que tampoco es una mejor solución dado que el modelo checo tiene nueve meses de espera en estos momentos, quince en el caso de optar por un cinco plazas. El Tiguan de Volkswagen, tercera alternativa en VAG, mantiene los niveles convencionales de entre dos y cuatro meses, siendo el principal beneficiado.
En definitiva, el SEAT Ateca está superando las expectativas y sigue sin haber solución. Países como España están teniendo más o menos suerte pero en otros como Marruecos, Singapur o Argelia todavía no ha sido lanzado al no haber unidades para ofertar. En México, con excelente acogida, tampoco se pueden cumplir las entregas y los usuarios están optando por productos de la competencia.
Los mercados más afectados hasta ahora son: Polonia, Finlandia, Rumanía, Eslovenia, Suecia, Lituania (elegido Coche del Año 2017), Letonia, Estonia, México, Turquía, Dinamarca, Holanda y, curiosamente, República Checa.











































