Si alguien esperaba que 2026 fuera el año en el que comprar un coche eléctrico saliera un poco más a cuenta, toca frenar el entusiasmo. El incentivo fiscal que llevaba tiempo funcionando como “empujón silencioso” acaba de quedarse en el aire.
La medida, que permitía rascarse hasta 3.000 euros en la declaración de la renta, ha saltado por los aires tras una votación en el Congreso.
Un descuento que se esfuma (de momento)
La clave estaba en una deducción del 15% en el IRPF tanto para la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables como para la instalación de puntos de carga. Tenía límites, claro, pero en el mejor de los casos se convertía en un ahorro bastante jugoso.
La idea era mantener ese beneficio hasta finales de 2026. Pero la prórroga no ha salido adelante. Así que, tal como está ahora mismo el tablero, quien compre en 2026 no tiene garantizado ese descuento.
¿Qué pasa con los que ya compraron?
Si el coche eléctrico o el punto de carga lo compraste en 2025, puedes respirar tranquilo. Esa operación entra dentro de las reglas anteriores, así que sí podrás aplicar la deducción en la próxima declaración.
El problema es para los que estaban esperando a 2026. Ahí ya no hay red de seguridad… al menos por ahora.
Un mercado que iba con muletas
El sector del coche eléctrico en España no iba sobrado de estabilidad. Entre ayudas que van y vienen y plazos que nunca están del todo claros, muchos compradores se mueven con cautela.
De hecho, parte de las ventas no eran tanto un boom real como operaciones cerradas meses antes, cuando todavía se daba por hecho que las ayudas seguirían.
Ahora, con este giro, la sensación general es de “espera y ver qué pasa”. Y eso, para un mercado que necesita volumen, no suele ser buena señal.
El Plan Auto+ aparece como salvavidas
En medio del lío, hay otra carta sobre la mesa: el llamado Plan Auto+, que vendría con una bolsa de unos 400 millones de euros en ayudas directas.
Sobre el papel suena bien, incluso con carácter retroactivo desde principios de 2026. Pero hay un pequeño gran problema: todavía no está aprobado.
Es decir, existe, pero no se puede usar. Y mientras no se desbloquee, el mercado sigue en modo pausa.
Comprar ahora es jugar a la ruleta
Con este escenario, la decisión de comprar un coche eléctrico se convierte casi en un ejercicio de fe. Si lo haces en 2026, puede que luego haya ayudas… o puede que no.
Así que la recomendación práctica es bastante clara: si cuentas con ese 15% de deducción, ahora mismo no es seguro que lo vayas a tener.
Todo depende de si aparece una nueva norma que lo recupere o si el Plan Auto+ entra en juego a tiempo.
Más allá de esta votación, el tema de fondo no cambia: el coche eléctrico sigue siendo caro de entrada para muchos bolsillos. Y sin incentivos claros y estables, cuesta convencer a la gente. Cada vez que una ayuda se cae o se retrasa, el mensaje que recibe el comprador es simple, mejor esperar.