La caja de cambios es otra gran desconocida dentro de nuestro coche. Todos hemos oído hablar de ella y tenemos una idea de lo que es, pero realmente nadie sabría explicar a ciencia cierta qué es y cómo funciona. Es una e las partes del coche que damos por sentado hasta que llega un avería y reparamos en su presencia. La función principal de la caja de cambios es permitir que nuestro coche avance permitiéndonos cambiar la velocidad y fuerza del vehículo. En este artículo explicaremos claramente qué es, como funciona y qué pasa si se avería de forma clara, sencilla y sin tecnicismos innecesarios.
Qué es la caja de cambios de un coche
La caja de cambios es un sistema con el que cuenta nuestro vehículo cuya función principal es permitir adaptar la potencia del motor a la velocidad con la que estemos circulando en ese momento y a las necesidades que el vehículo tenga. En resumidas cuentas, sin contar nuestro coche con la caja de cambios no podría arrancar, acelerar ni circular a distintas velocidades. Por tanto, la función principal de este sistema es regular esa la fuerza que necesita nuestro motor ya que no será la misma potencia la necesaria para arrancar que para ir por una autopista a máxima velocidad. Es por ello que cada marcha tiene una función y así, las marchas cortas aportan más fuerza, pero menos velocidad; mientras que las marchas largas aportan menos fuerza, pero permiten mayor velocidad.
Así funciona la caja de cambios de tu coche
La caja de cambios está formada por varios engranajes de distintos tamaños que entran en funcionamiento en distintas situaciones. Cuanto seleccionamos una marcha u otra, el coche elige que engranaje utilizar. Así los engranajes más grandes, los que aportan una mayor fuerza, se utilizar para arrancar o ir despacio, es decir, marchar cortas como la primera, segunda o tercera que hace que el motor gire más rápido, pero las ruedas vayan más lentas lo que lo hace ideal para arrancar o subir una cuesta. En el caso de las marchas largas, el coche elige engranajes pequeños que aportan mayor velocidad para circular más rápido. Son más eficientes estas marchas, la cuarta, quinta y sexta, para mantener una velocidad constante en carretera.
En un coche con caja de cambios manual, en el momento que el conductor pisa el embrague el motor se separa de las ruedas durante un instante para poder cambiar de marcha sin que nada se rompa. En los coches automáticos, este proceso lo realizar el vehículo de forma automática.
Tipos de caja de cambios
Como decimos, no todos los coches tienen el mismo tipo de caja de cambios y por lo tanto no funcionarán igual. Estos son los tipos más comunes presentes en nuestros vehículos:
- Caja de cambios manual: es la más común. El conductor es que cambia la marcha pisando el embregue y moviendo la palanca para seleccionar la más adecuada. Es la más sencilla mecánicamente y, en consecuencia, su reparación será más barata. Con este tipo de caja de cambios el conductor tiene un mayor control sobre la conducción.
- Caja de cambios automática: cada vez son más los conductores que optan por esta opción. El vehículo no cuenta con embrague ya que es el propio coche el que decide cuándo cambiar de marcha. Permite una conducción más cómoda y es ideal a la hora de circular por ciudad. Eso sí, sus reparaciones son más costosas.
- Caja de cambios semiautomática: es una mezcla de las dos anteriores. El conductor puede decidir cuando cambiar de marcha, pero sin necesidad de embrague. Este tipo de caja permite cambios más suaves y una conducción más deportiva. Su mantenimiento y reparaciones son más costosas.
- Caja de cambios CVT: este tipo de caja no utiliza las marchas tradicionales sino que es una transmisión continua que hace que la conducción sea más cómoda y tenga un menos consumo en ciudad.
Síntomas de avería en la caja de cambios
Empezábamos el artículo diciendo que la caja de cambios es algo que damos por sentado y no percibimos hasta que se avería, pero antes de llegar a ese punto el sistema de cambios nos dará señales de un mal funcionamiento. Las señales más comunes son:
- Marchas duras o que no entran
- Ruidos al cambiar de marcha
- Marchas que saltan solas
- Vibraciones
- Pérdidas de aceite
- Luces de advertencia en el panel del coche
Prestar atención a este tipo de señales podría evitar una avería mucho mayor con un coste de reparación más elevado.
Cuánto cuesta cambiar la caja de cambios
En caso de gran avería y de que haya que cambiar la caja de cambios del coche. Cambiar la caja de cambios es una de las reparaciones más costosas del vehículo. El precio puede varias dependiendo del modelo y marca del vehículo y también del tipo de caja de cambios. En caso de caja manual, el precio del cambio puede oscilar entre los 1.500 y los 3.000 euros; en caso de que el cambio sea automático, la reparación puede oscilar entre los 3.000 y los 6.000 euros. Por último, en el caso de las semiautomáticas y CVT el coste puede ir de los 4.000 a los 8.000 euros.
Los errores más comunes que dañan la caja de cambios
Muchas averías se deben a malos hábitos al conducir:
- No pisar bien el embrague
- Forzar marchas que no entran
- Apoyar la mano constantemente en la palanca
- Circular con poco aceite
- Conducir de forma brusca
Cambiar estos hábitos puede hacer que nos ahorremos una reparación costosa.