La electrificación del automóvil de altas prestaciones ya no es una cuestión de en la que debatamos sobre su futuro, sino de quién está realmente preparado para hacerlo bien. Y en ese escenario, BMW M parte con una ventaja que pocas marcas europeas pueden reclamar con argumentos sólidos.
La llegada de la BMW M Neue Klasse, prevista para 2027, no supone una ruptura con el pasado, sino la culminación lógica de una estrategia que BMW lleva años construyendo con método, coherencia y, sobre todo, credibilidad técnica.
BMW no está improvisando. Está ejecutando.
De los mejores motores de combustión… a la electrificación total sin saltos al vacío
Conviene recordar un dato que a menudo se pasa por alto: BMW M sigue fabricando algunos de los mejores motores de combustión del mercado, desde el seis cilindros en línea biturbo hasta los V8 que aún hoy marcan referencia en respuesta, fiabilidad y carácter. Pocas marcas pueden presumir de eso en pleno 2026.
A esa base se sumó, con éxito, la electrificación parcial. Los BMW M híbridos enchufables, como el XM o las versiones electrificadas de la Serie 7 o el mismísimo M5 Touring, que demostraron que la marca entendía cómo integrar potencia eléctrica sin diluir el ADN M. No eran experimentos, eran bancos de pruebas reales en vehículos de producción que además resulta que han funcionado muy bien.
Y ahora llega el siguiente paso natural, los BMW M eléctricos puros, desarrollados desde cero, sin concesiones ni plataformas heredadas.
Neue Klasse: una arquitectura pensada para el rendimiento, no para cumplir normativas
La BMW M Neue Klasse no es una adaptación eléctrica de un modelo existente. Es una arquitectura completamente nueva, concebida para que el alto rendimiento eléctrico no sea un parche tecnológico, sino el eje central del vehículo.
El nuevo BMW M3 basado en la Neue Klasse tendrá 4 motores eléctricos, uno por rueda, control individual del par con BMW M Dynamic Performance Control, una arquitectura electrónica centralizada con los denominados “Superbrains”, tracción trasera M cuando el conductor lo demande.
Batería de más de 100 kWh y tecnología de 800 voltios: rendimiento sin compromisos
Uno de los grandes miedos del aficionado es la pérdida de prestaciones sostenidas en un eléctrico deportivo. BMW M lo ha abordado de frente con una batería específica de alto rendimiento, con más de 100 kWh útiles, tecnología de 800 voltios y un sistema de refrigeración diseñado para soportar la conducción en circuito.
Además, la batería forma parte de la estructura del vehículo, aumentando la rigidez del conjunto y mejorando la dinámica.
Sonido, emoción y carácter: BMW M no renuncia a lo que lo define
Otro acierto clave es que BMW M no ha caído en el error de pensar que el rendimiento es solo una cifra. Los nuevos modelos incorporarán modos de conducción M específicos, cambios de marcha simulados y una sonoridad desarrollada para transmitir emociones.
Opinión personal sobre el primer M 100% EV: BMW M llega al coche eléctrico en el momento justo… y mejor preparada que nadie
Mientras algunos fabricantes europeos han pasado del motor térmico al eléctrico con saltos forzados, BMW ha recorrido todas las etapas intermedias: combustión sobresaliente, híbridos enchufables de alto rendimiento y, ahora sí, eléctricos puros desarrollados con el conocimiento acumulado.
La BMW M Neue Klasse no pretende convencer a los escépticos con discursos verdes. Lo hará con prestaciones, coherencia técnica y una experiencia de conducción que sigue siendo genuinamente M.
Si el futuro del alto rendimiento en Europa es eléctrico, BMW M no solo está preparada para afrontarlo. Todo indica que está preparada para liderarlo.
















