La DGT aprovechó los últimos días de agosto, del 18 al 24, para llevar a cabo una campaña especial de control de velocidad y por lo visto sigue siendo un asunto pendiente para muchos conductores ya que más de 40.000 fueron denunciados.
De los casi 791.478 vehículos controlados, 40.447 se llevaron a casa una denuncia por exceder los límites de velocidad. La cifra de nuestro título, es una cantidad orientativa, ya que echando cálculos y teniendo en cuenta que por pronto pago una sanción mínima por exceso de velocidad puede quedarse en 50 euros (100 euros), si multiplicamos esos 50 euros por 40.000 conductores, ya lo tenemos.
¿Qué acarrea un exceso de velocidad?
Si circulamos a velocidades superiores a las permitidas podemos estar cometiendo una infracción grave o muy grave según la Ley de Seguridad Vial. Este acto se sanciona con multas que van desde los 100 a los 600 euros y suele ir acompañado de la retirada de 2 a 6 puntos. Pero ahí no acaba todo, son también un delito tal y como se especifica en el art.379 del Código Penal.
Por un delito así, los conductores afectados pueden ser condenados con pena de prisión (de 3 a 6 meses), con multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y en cualquier caso se les priva del derecho a conducir de uno a cuatro años.