Creado para el Carnaval de Granville, el propietario de un Citroën BX decidió transformar su histórico modelo de 1988 y 281.000 km en un DMC imitando al de Regreso al Futuro.
Al parecer, según el anuncio, el coche funciona y cuenta con neumáticos y frenos en condiciones aunque mucho ojo, porque no está homologado para carretera por las reformas que ha sufrido. Además de los elementos traseros, el modelo ahora cuenta con unas nuevas puertas de apertura vertical que no pasarán desapercibidas.
Piden 300 euros en Francia, ¿Alguien da más?



