La reciente puesta en marcha del Plan Auto+ por parte del Gobierno ha introducido un cambio relevante en el ecosistema de ayudas a la compra de vehículos electrificados en España.
Entre sus novedades más controvertidas se encuentra la aplicación de un criterio industrial europeo que condiciona una parte significativa de las subvenciones a que el vehículo y su batería tengan procesos productivos dentro de la Unión Europea. Esta exigencia ha supuesto la exclusión total o parcial de numerosos modelos fabricados por marcas chinas, incluso cuando cumplen plenamente los requisitos técnicos y medioambientales.
Aunque estos fabricantes no han ocultado su desacuerdo y han protestado públicamente por lo que consideran una medida proteccionista, su respuesta no se ha limitado al plano institucional. Por el contrario, algunas marcas han optado por una estrategia orientada al consumidor, lanzando programas propios de ayudas.
El criterio europeo del Plan Auto+
El Plan Auto+ divide la ayuda máxima en varios tramos, de los cuales un 25 % queda vinculado directamente al cumplimiento de requisitos industriales dentro de la UE. En concreto:
- Montaje final en la Unión Europea, realizado en una planta industrial europea:
→ Supone el 15 % de la ayuda máxima. - Proceso de batería en la UE, que exige al menos el ensamblaje del pack de baterías en territorio comunitario:
→ Aporta un 10 % adicional.
Este esquema penaliza a los fabricantes cuyos vehículos se producen fuera de Europa, aunque cuenten con homologación europea y cumplan con los estándares de emisiones, seguridad y eficiencia. Es precisamente esta parte del incentivo la que ha dejado fuera a modelos de marcas chinas como MG.
MG toma la iniciativa
Uno de los ejemplos más claros de esta reacción es la acción anunciada por MG. La marca ha puesto en marcha una estrategia con un doble objetivo: eliminar la incertidumbre asociada al cobro de las ayudas públicas y garantizar a sus clientes el importe máximo del Plan Auto+, pese a no cumplir el criterio europeo de fabricación.
Por un lado, MG adelanta a sus clientes las ayudas del Plan Auto+ en el mismo momento de la compra, mediante un préstamo al consumo al 0 % de interés, evitando así los retrasos administrativos habituales en este tipo de programas.
Por otro, la marca ha creado la campaña propia “Made for Europe”, con la que compensa exactamente la parte del incentivo ligada al criterio industrial europeo del plan. Gracias a esta aportación privada, los clientes de MG reciben el mismo importe máximo que si el vehículo estuviera fabricado en la UE.
Ayudas concretas, impacto directo
Gracias a la combinación de incentivos públicos y privados:
- Los compradores de un MG4 EV o un MGS5 EV reciben 4.500 euros de ayuda:
- 3.375 € procedentes del Plan Auto+
- 1.125 € aportados por MG a través del plan “Made for Europe”
- En el caso del MG HS PHEV, la ayuda total asciende a 3.375 euros:
- 2.250 € del Plan Auto+
- 1.125 € del plan “Made for Europe”
De este modo, MG neutraliza el efecto del 25 % de la ayuda vinculado a la fabricación europea.
La reacción de MG refleja una tendencia creciente entre los fabricantes chinos, que básicamente se basa en responder a las barreras regulatorias con soluciones comerciales directas, en lugar de limitarse a la confrontación política.