Si tienes un coche eléctrico, hay dos cosas que no quieres oír nunca: “fallo en batería” y “riesgo de incendio”. Pues bien, Mercedes-Benz acaba de juntar ambas en la misma frase en China, y el resultado es una llamada a revisión que afecta a 19.481 vehículos eléctricos.
No hablamos de un modelo minoritario ni de un fallo anecdótico. Los afectados son los Mercedes EQA y EQB, dos SUV eléctricos bastante conocidos dentro de la gama de acceso a la electrificación de la marca. Y sí, el problema tiene que ver con lo más delicado del coche, la batería de alto voltaje.
¿Qué ha pasado exactamente?
La historia empieza con Beijing Benz, la joint venture con la que Mercedes fabrica coches en China. Tras una investigación del regulador chino, el SAMR, se ha detectado que algo no va del todo fino en ciertas unidades fabricadas entre abril de 2021 y marzo de 2024.
El resultado es claro, hay que llamar a revisión a casi 20.000 coches. La campaña arrancará el 25 de junio de 2026, aunque el aviso ya está y llegando a sus clientes.
Y no, no es la típica actualización que te hacen en el taller mientras te tomas un café, este asunto es muy serio y va a costarle muchos millones al fabricante.
El problema: cuando la batería se estresa más de la cuenta
Según el comunicado oficial, el origen del fallo está en unas variaciones detectadas durante el proceso de producción de las baterías. Dicho de forma más directa, no todas han salido igual de bien afinadas de la cadena de montaje.
A esto se suma otro ingrediente que complica el cóctel y es que el software que gestiona la batería, el famoso BMS, puede permitir que ciertas celdas trabajen más de lo que deberían.
¿Y qué pasa cuando una batería de litio se ve forzada? Pues que empieza a calentarse. Y si ese calor se descontrola, aparece el escenario que nadie quiere, un cortocircuito interno que puede acabar en incendio.
No es que todos los coches vayan a arder, ni mucho menos. Pero el riesgo existe, y para una marca como Mercedes, esto es más que suficiente para activar una llamada a revisión masiva.
La solución de Mercedes: cambiar la batería y punto
Aquí Mercedes no ha optado por hacer comprobaciones o algo similar. Nada de “parche rápido” ni de actualización milagrosa. La marca ha decidido ir a lo directo y sustituir las baterías de alto voltaje en los coches afectados.
Eso implica intervención en concesionarios autorizados y una operación que, precisamente, no es menor. Al final, estamos hablando del componente más caro y complejo de un coche eléctrico.
Hasta que cada propietario pase por taller, Mercedes ha lanzado una serie de recomendaciones que dejan claro que el asunto va en serio.
Por un lado, evitar cargar el coche por encima del 80%. Por otro, aparcar en exteriores siempre que sea posible.
Esto ya venía de antes
Lo más interesante —o preocupante, según se mire— es que esta historia no empieza aquí. En marzo de 2025, Mercedes ya retiró más de 12.000 unidades de estos mismos modelos por problemas relacionados con la batería.
Con esta nueva llamada a revisión, el mensaje es bastante claro, las baterías de estos EQA y EQB llevan tiempo bajo lupa.
Un problema que va más allá de Mercedes
Antes de señalar a la marca alemana, conviene ampliar el foco. El sector entero está lidiando con este tipo de situaciones. Sin ir más lejos, hace unos días el fabricante chino Zeekr anunció la retirada de más de 38.000 vehículos eléctricos por riesgos de fuga térmica en la batería.
Como puedes ver, la tecnología de baterías sigue siendo el punto más crítico del coche eléctrico.
Y sí, los eléctricos son silenciosos, rápidos y cada vez más populares, pero cuando fallan, suelen romperse por su componente más caro y sobre todo, por el que más respecto no da.