Mercedes-AMG acaba de revelar hace unas horas el aspecto preliminar que tienen dos de sus nuevas bestias de circuito. Tomando el CONCEPT AMG GT TRACK SPORT como base,, la marca alemana ha construido dos máquinas bestiales: el nuevo Mercedes-AMG GT3 y el futuro AMG GT Black Series.
Con estos dos anuncios la marca nos presenta una declaración de intenciones bastante interesante.
Un concept que ya venía con mala leche de serie
Cuando apareció, el TRACK SPORT tenía pinta de prototipo creado para llamar la atención. Pero no. Era un coche pensado desde el minuto uno para acabar convertido en algo que llegará al circuito.
Ese concept funcionaba como base técnica y AMG lo definía como un escaparate técnico. Con el tiempo nos hemos dado cuenta de que de escaparate nada, lo que en realidad era este modelo era un esqueleto de todo lo va a lanzar la marca de la estrella. De ahí nacen estos dos modelos que, aunque comparten origen, tienen personalidades bastante diferenciadas. Por un lado tenemos un coche de carreras y por el otro, un coche de calle brutal.
Dos caras del mismo problema: ir más rápido que nadie
El modelo de calle sirve como homologación para un coche de competición que exprime esa base al máximo. El nombre “TRACK SPORT” encaja justo en el punto de inflexión entre lo legal y lo radical.
Lo interesante es que AMG lleva meses probando prototipos en circuitos de todo el mundo, incluyendo el Infierno Verde, lo que ya indica que están afinando el conjunto y nos indica que el modelo no está en una fase inicial sino que está bastante avanzado.
Dentro del mundo del Customer Racing, AMG lleva años jugando bien sus cartas. El GT3 actual ha funcionado, así que el listón está alto.
Con el nuevo modelo, no buscan simplemente continuar. Quieren volver a ser la referencia. Para eso han montado incluso una estructura específica de desarrollo, lo que deja claro que este coche no es una actualización más, sino un paso adelante.
Black Series: lo legal, pero sin suavizar nada
El apellido Black Series nunca ha sido decorativo. Desde su origen, identifica a los AMG más extremos, esos que no están pensados para el día a día aunque técnicamente puedan circular por la calle.
Este nuevo modelo apunta a ser el más radical de todos. Y eso, viniendo de AMG, no es precisamente algo que tengamos que pasar por alto.
La filosofía sigue intacta desde los inicios de la marca. Los Black Series cogen lo que ya han aprendido en la competición y lo montan en un coche de calle sin hacerlo ni cómodo ni blandito.El resultado suele ser un coche exigente, preciso y bastante salvaje.
AMG ha dejado claro hasta el código de colores. El rojo se queda para el GT3, alineado con el mundo de la competición. El amarillo verdoso será la seña del Black Series, una elección que no pasará desapercibida y que refuerza su carácter más extremo.
Lo que AMG no ha contado todavía
Faltan cifras, detalles técnicos y fechas. Pero eso ahora mismo casi da igual. Lo importante es el camino que sabemos que AMG ha tomado, un camino que nos gusta.



















