Varios los modelos más populares del grupo Stellantis han sido llamados a revisión en Europa por problemas de seguridad potencialmente graves que obligarán a sus propietarios a pasar por el taller de forma obligatoria. Y lo más llamativo es que el origen de estas alertas no está en el motor, sino en elementos clave del tren de rodaje que pueden comprometer la seguridad de sus propietarios y del resto de usuarios de la vía.
Las notificaciones, publicadas por la Comisión Europea a través del sistema Safety Gate, afectan a vehículos de Citroën y Peugeot fabricados entre 2023 y 2025 y comercializados en distintos países de la Unión Europea. Curiosamente, todos están fabricados en factorías españolas
Tornillos de rueda que pueden soltarse en Partner, Rifter y Berlingo
Uno de los avisos más relevantes afecta al Citroën Berlingo, producido entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025. Según la alerta oficial, los tornillos de las ruedas pueden aflojarse o incluso desprenderse, lo que podría provocar la separación de la rueda en plena circulación y aumentar de forma significativa el riesgo de accidente
Un problema prácticamente idéntico se ha detectado en los Peugeot Rifter y Partner, tanto en versiones turismo como en vehículos comerciales ligeros. En este caso, el origen está en el montaje de tornillos incorrectos, con el mismo riesgo: pérdida de la rueda y posibles lesiones para los ocupantes u otros usuarios de la vía
Riesgo estructural en el eje trasero en C4 y C4 X
La tercera llamada a revisión afecta a los Citroën C4 y C4 X fabricados durante un periodo concreto de principios de 2023. Aquí el problema es distinto, pero no menos preocupante. Al parecer, el eje trasero no cumple las especificaciones técnicas, lo que puede provocar la aparición de grietas o fracturas con el uso y el paso de los kilómetros. Esta situación puede traducirse en una pérdida de control del vehículo, especialmente en maniobras exigentes o a alta velocidad
Revisión obligatoria y sin coste para el cliente
En todos los casos, las autoridades europeas indican que los vehículos no cumplen la normativa comunitaria de homologación y vigilancia del mercado, lo que ha llevado a los fabricantes a activar una retirada oficial del producto desde los usuarios finales.
Esto significa que los propietarios afectados serán contactados para acudir al taller, donde se realizará la reparación o sustitución de los componentes defectuosos sin coste alguno. Las campañas ya están en vigor desde finales de diciembre de 2025 y afectan a varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania, Irlanda, Eslovenia y Croacia, aunque no se descartan otros mercados.
Qué deben hacer los conductores
Los conductores de estos modelos no deben alarmarse, pero sí comprobar si su vehículo está incluido mediante el número de bastidor (VIN) y atender cualquier comunicación oficial del fabricante o de la DGT. Ignorar una llamada a revisión de este tipo puede suponer un riesgo real para la seguridad, incluso en vehículos relativamente nuevos.