La información ha sido publicada por nuestros compañeros de KM77, y apunta a un posible cambio de enfoque en los coches urbanos de Fiat. La marca italiana estaría estudiando limitar la velocidad máxima de sus modelos más pequeños —Fiat 500, Panda y Grande Panda— a menos de 120 km/h, una decisión que tendría como objetivo principal reducir costes y abaratar el precio final de venta.
La idea parte de Olivier François, CEO de Fiat, quien considera que los coches urbanos se han ido “sobrecargando” de tecnología cara que, en la práctica, apenas se utiliza en el día a día.
Limitar la velocidad para simplificar la tecnología
Según explica François, muchos de los sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) que exige actualmente la Unión Europea están pensados para funcionar de forma eficaz a altas velocidades. El problema es que ese planteamiento obliga a montar sensores, radares y procesadores caros incluso en coches que pasan la mayor parte de su vida circulando por ciudad.
«Con gusto limitaría mis coches urbanos a lo que hoy es el límite máximo legal de velocidad en Europa, que ronda los 118 km/h. No tiene sentido sobredimensionar un vehículo para superar un límite que no puedes usar», señaló el directivo.
Desde su punto de vista, reducir la velocidad máxima permitiría utilizar sistemas más sencillos, suficientes para el uso real de este tipo de coches.
Aunque esto no significa que Fiat vaya a eliminar ayudas a la conducción esenciales porque así lo obliga la ley –como la frenada automática de emergencia, la alerta por exceso de velocidad, el detector de fatiga, el control de presión de neumáticos o la alerta por abandono involuntario de carril-, lo cierto es que estos sistemas podrían mucho más barato si la velocidad máxima legal del coche es de 120 km/h.
Al reducir la velocidad máxima a la que deben funcionar estos sistemas, se abaratarían porque no haría falta equipar radares o sensores de largo alcance.
No es una idea nueva en la industria
La estrategia de simplificar los ADAS para reducir costes ya se ha visto en otras marcas. Dacia eliminó el radar del sistema de frenada automática en el Spring, sustituyéndolo por una cámara, algo que también ha hecho Tesla incluso con los sensores, también reemplazados por cámaras. Algunas marcas han anunciado también que reducirán el montaje de los Lidar por su elevado precio.
En cuanto a limitar la velocidad máxima, Volvo lleva años fijando un tope de 180 km/h en todos sus modelos y lo cierto es que aunque muchos se echaron las manos a la cabeza, las ventas no han hecho más que aumentar.
Y tú, ¿Qué opinión tienes sobre esto?
