Ferrari ha decidido dar al interruptor de moda y nos ha presentado el Ferrari Luce, el primer Cavallino que entra en la era eléctrica, sí, pero a su manera.
Presentado el 9 de febrero de 2026, el Luce no es “el Ferrari eléctrico”. Es el Ferrari que inaugura un nuevo segmento, y eso se nota desde el primer vistazo al interior y a la interfaz. Aquí no hay tablets pegadas con cinta de doble cara ni minimalismo de catálogo sueco. Hay bastante carácter.
Ferrari Luce: cuando el silencio también impone respeto
La puesta de largo ha tenido lugar en San Francisco, capital mundial del diseño digital. Ferrari no fue solo, se llevó de la mano a LoveFrom, el estudio fundado por Sir Jony Ive y Marc Newson, con quienes lleva cinco años afinando cada milímetro del Luce. Y no, no es postureo. Es diseño con mala leche y un toque bien elegante.
El interior del Ferrari Luce se entiende rápido: todo está ahí para conducir, no para distraer ni para presumir de software. Mandos físicos de verdad —botones, diales, interruptores mecánicos— conviven con pantallas digitales bien integradas, de esas que responden cuando las tocas y no te hacen sentir el vacile del coche.
“Luce”: nombre corto, mensaje largo
Ferrari no ha elegido el nombre al azar. Luce significa luz, pero aquí va de algo más serio: marcar camino. Electrificación como herramienta, no como bandera. Menos “mira qué moderno soy” y más “esto funciona porque tiene sentido”.
Este nuevo lenguaje de nombres deja claro que el Luce no es un experimento para quedar bien en los titulares. Es una pieza clave de la gama Ferrari, mezclando tradición deportiva, ingeniería fina y una lectura bastante lúcida de cómo se vive (y se conduce) hoy.
Materiales nobles, pero sin nostalgia
Donde el Ferrari Luce se pone especialmente serio —y gana muchos puntos— es en los materiales. Nada de lujo. Se apuesta por aluminio 100% reciclado, mecanizado desde bloques sólidos con CNC de alta precisión y tratado con un anodizado avanzado que crea una microestructura ultrarresistente.
El vidrio es Corning Fusion5, fresado con precisión quirúrgica, resistente a arañazos y con una visibilidad impecable. Todo tiene tacto de objeto bien hecho, no de demo tecnológica con fecha de caducidad.
El resultado es un habitáculo limpio, sereno y sorprendentemente espacioso, donde cada elemento tiene una razón para existir.
Próximo capítulo: Italia, mayo de 2026
La tecnología del Luce ya se mostró en octubre de 2025 en Maranello. Ahora conocemos su interior y su filosofía. La revelación exterior completa llegará en mayo de 2026 en Italia, donde Ferrari cerrará el círculo.





















