Estamos acostumbrados a que nos lleguen noticias de preparaciones radicales desde el otro lado del ‘Charco’, pero lo cierto es que pocas veces vemos algunas tan sumamente curiosas como ésta, diseñada por la división de ‘Supercars’ del Air Force. Estéticamente, parece un coche listo para sobrevivir a un apocalipsis zombie, pero si nos detenemos a examinar su equipamiento perfectamente podría tratarse de un arma secreta estadounidense escondida en el Área 51.
Este intimidante vehículo, bautizado como Dodge Hellcat Vapor, es todo un homenaje a la preocupación en materia de seguridad que ronda las cabezas americanas. Con un aspecto poco discreto y lejano de lo común, el exterior luce un color negro mate aparentemente normal, pero sobre él, el Hellcat también incluye una capa de pintura antiradares, un sistema biométrico situado bajo las alas de gaviota para reconocer las huellas digitales -sólo permite el acceso al habitáculo a las personas autorizadas- y una cámara de vigilancia de 360º con función térmica en el techo.
El interior, como podéis ver en el vídeo, es más semejante al de un Leopard de las Fuerzas Armadas que al de un vehículo de producción, con dos puestos de conducción -debe ser por si el enemigo consigue alcanzar al piloto cuando baje la ventanilla para fumarse un cigarro-, una extraña palanca de cambios a modo de caza y varias pantallas de control para manejar los sistemas de detección y funciones que incorpora, como el arsenal de misiles oculto en el maletero. Dicen que Bátman ya ha encargado uno, ¿alguien más quiere hacer un pedido?








