La flota de la Dirección General de Tráfico se acaba de completar con nada menos que 85 flamantes Land Rover Discovery que se encargarán de hacer su servicio en todo el territorio español. Los nuevos vehículos fueron entregados la semana pasada en un acto oficial celebrado en Alcalá de Henares.
La DGT ha optado por el Land Rover Discovery «grande»– y no el Sport que es más barato para su flota – que debería ser usado por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) para patrullar tanto en vías convencionales como suponemos en zonas de acceso complicado.
Todas las unidades del Discovery están equipadas con el motor diésel 2.0 SD4 que desarrolla 240 CV de potencia y se combina con una caja de cambios automática con ocho velocidades y el sistema de tracción total a las cuatro ruedas inteligente que le permite una capacidad off-road extraordinaria.
Además los 85 vehículos han recibido las modificaciones necesarias para poder realizar el servicio, se han vinilado con la correspondiente decoración habitual de los vehículos de la DGT e incluyen el paquete todoterreno y por supuesto los sistemas de señalización ópticos y luminosos necesarios.
Estos Land Rover están catalogados con la etiqueta ecológica «C» y aunque declara un gasto medio que arranca en los 7,4 L/100 según la homologación vigente, está claro que en uso real sus consumos no resultan especialmente aquilatados (el peso del vehículo parte de los 2.115 kg).
Nos gustaría saber qué opinas sobre gastar dinero público en vehículos de cierto corte premium para las flotas de los diversos organismos del Estado, ya sean Policía, Guardia Civil o cualquier otro. ¿Podrían haberse adquirido unidades de otros vehículos más asequibles para el mismo uso? Es un vehículo excepcional que ya nos gustaría tener a muchos en el garaje -desde luego no hay duda- pero eso es otra cuestión.




