Dallas Performance se ha puesto manos a la obra con el Gallardo, un modelo que pese a ser reemplazado no hace mucho por el Lamborghini Huracan, sigue dando de qué hablar.
Con un volumen total de 14.022 unidades producidas, el Lamborghini Gallardo ha sido el modelo más exitoso de Lamborghini y, en su ciclo de vida de diez años, ha sido capaz de lanzar a la marca a un nivel completamente nuevo.
Ahora, si eres el orgulloso propietario de uno de estos superdeportivos italianos fabricados entre 2004 y 2008 puedes elegir entre ir rápido o “rápido” gracias a Dallas Performance.
Con un motor V10, este modelo podría combinar perfectamente el uso diario con unas aceleraciones de 0 a 100 km/h en sólo 4.2 segundos. Tras un modelo de acceso que podía alcanzar los 309 km/h llegó al mercado el LP560-4 Superleggera en el que se puede basar la preparación.
Gracias a las mejoras de Dallas Performance parece que el modelo ahora puede elevar su potencia a un lugar indeterminando entre los 800 y los 1600 cv dependiendo del paquete de mejora.
Sin embargo, lo que nos llamó más la atención es que hay un paquete que eleva aún más la potencia hasta los 2.000 cv y mucho ojo, ya que es potencia medida en banco…
Sin lugar a dudas una mejora que cuenta con un coste de casi 90.000 euros que convertirá al modelo en un auténtico misil.
Potencia del motor vs potencia a las ruedas
Normalmente hay cierto desconocimiento por parte de muchos de nosotros sobre la potencia real de nuestro coche. Si bien es cierto que en la mayoría de los casos el fabricante vende el coche bajo una potencia algo más baja de lo que en realidad nuestro coche dará, también lo es que esa potencia por alta o baja que sea no es de la que finalmente dispondremos.
Vamos a explicarlo brevemente para disipar dudas. La potencia que por lo general las marcas anuncian es la potencia de salida del motor conectado a un volante o disco en un espacio cerrado, sin embargo, no toda llegará a las ruedas debido a las pérdidas de potencia por fricciones en zonas como a transmisión, por eso se recurre a los bancos de potencia que nos permiten medir la potencia total transmitida a las ruedas así como el par motor disponible en cada franja de revoluciones.
En un banco de potencia, un vehículo suele dar de media un 15% menos de potencia que la anunciada por el fabricante debido a estas pérdidas aunque en algunos casos, los vehículos con tracción a las cuatro ruedas pueden perder hasta un 25 %.
La verdad es que no hay nada que podamos hacer al respecto, es cuestión de la mecánica…
Fuente | Dallas Performance vía Carscoops

