BYD acaba de presentar oficialmente, junto a la segunda generación de su conocida Blade Battery, el supercargador para vehículos eléctricos más potente producido en masa hasta la fecha, capaz de alcanzar 1.500 kW de potencia por pistola de carga.
Sí, has leído bien, por pistola y es que hay modelos a lo que podremos encancharle hasta dos pistolas (no, no sólo hablo de camiones, también hay coches).
Este nuevo sistema supone un aumento del 50 % en potencia respecto al cargador flash que la compañía lanzó en marzo de 2025. Con esta evolución, BYD busca posicionarse a la cabeza del desarrollo de redes de carga ultrarrápida, un área cada vez más estratégica.
Un sistema diseñado para mantener la carga ultrarrápida
Cada estación de carga flash incorpora dos pistolas de carga y un sistema de almacenamiento energético de descarga ultrarrápida. Este sistema permite mantener velocidades de carga muy altas incluso cuando dos vehículos están conectados simultáneamente, algo que suele reducir la potencia en otras redes.
Según la compañía, cada pistola puede atender hasta 50 vehículos al día. Si cada coche consume alrededor de 40 kWh por sesión, un solo punto de carga podría suministrar hasta 2.000 kWh diarios.
Un nuevo diseño para mejorar la experiencia de uso
BYD también ha introducido cambios en el diseño del hardware para facilitar el uso de sus estaciones. La empresa ha desarrollado un poste de carga en forma de T suspendido sobre un rail deslizante, lo que permite que los cables permanezcan colgados en el aire y no arrastren por el suelo.
Además, el cargador utiliza una pistola de carga de “gravedad cero”, pensada para que pueda manejarse fácilmente con una sola mano. Gracias al sistema deslizante, el conjunto puede moverse lateralmente para adaptarse a coches con el puerto de carga situado en distintas posiciones.
La estrategia “Flash-charging China”
La compañía pretende alcanzar las 20.000 estaciones de carga flash en China antes de que termine el año. A día 5 de marzo, BYD ya ha construido 4.239 estaciones.
La mayor parte del despliegue se realizará en colaboración con operadores de redes de carga ya existentes, lo que permitirá ampliar la red sin necesidad de incrementar la capacidad eléctrica ni adquirir nuevos terrenos. El objetivo es que el 90 % de las zonas urbanas tenga una estación flash a menos de cinco kilómetros.
Además de las estaciones urbanas, BYD también planea reforzar la infraestructura para viajes largos. La compañía instalará unas 2.000 estaciones en autopistas, con una distancia media de algo más de 100 kilómetros entre ellas.
La primera fase ya está en marcha y BYD espera completar las primeras 1.000 estaciones antes del festivo del Primero de Mayo en China, uno de los periodos con mayor volumen de desplazamientos del año.
Un año de carga gratuita con la nueva batería Blade
Para impulsar la adopción de su nueva tecnología, BYD anunció que todos los vehículos equipados con la batería Blade de segunda generación recibirán un año de carga ultrarrápida gratuita desde el momento de la entrega.
Una vez finalizado ese periodo, las tarifas de carga se ajustarán a los precios habituales.
Otro aspecto relevante es que la red de carga flash de BYD estará abierta al público, lo que significa que vehículos eléctricos de otras marcas también podrán utilizar estas estaciones. Eso sí, es probable que esos modelos carguen a una potencia menor que los vehículos diseñados específicamente para aprovechar el sistema de BYD.
Próximo paso: expansión internacional
La compañía también confirmó que su red de carga no se limitará al mercado chino. BYD tiene previsto expandir sus estaciones de carga flash a mercados internacionales antes de finales de 2026, dentro de su estrategia global denominada “Flash-charging Planet”.