A finales de octubre del año pasado, el sistema europeo de alertas publicó un aviso más. Uno de tantos. Bajo el código SR/03745/25 emitido desde Francia, se ponía en alerta a autoridades y propietarios sobre los peligros que entrañaba un fallo de fabricación grave en unas autocaravanas.
Campers en el punto de mira
Las afectadas son furgonetas camper de marcas bastante conocidas: Rapido, Dreamer y Campereve. Vehículos pensados para viajar, para escaparse, para hacer kilómetros sin mirar demasiado el reloj.
El problema afecta a varios centenares de unidades fabricadas entre mayo de 2018 y julio de 2022. Es decir, modelos relativamente recientes que siguen circulando con total normalidad por las carreteras de toda Europa.
Un fallo pequeño pero con consecuencias grandes
Todo empieza en el proceso de montaje. Algo aparentemente rutinario como puede ser perforar una chapa para instalar el soporte del cinturón de seguridad ha acabados con un problema grave y es que si la perforación se hace con demasiada profundidad se pueden dar los latiguillos del sistema de frenos.
Si la broca llega más lejos de la cuenta, puede dañarlos. No es algo que salte a la vista. No hay un aviso inmediato. No hay una luz en el salpicadero que nos avise de que algo va mal pero por eso es tan peligroso.
Si esos conductos de freno se ven afectados, el sistema puede perder eficacia.
Una retirada que lleva tiempo en marcha
El fabricante activó una campaña de retirada, identificada como 00057, que está en vigor desde diciembre de 2022.
Eso significa que existe una solución. Que se puede revisar el vehículo y corregir el defecto. Pero también significa que, a día de hoy, todavía puede haber unidades circulando sin revisar y ojo, porque son un peligro.
En caso de tener los conductos dañados y requerir de una frenada de emergencia que intensifique la presión del sistema de frenos, este puede romperse y perder fluidos y prestaciones.