Una vez más empezamos la semana con la prueba de un nuevo coche en Autonocion. En este caso, es una prueba muy particular, pues hemos testado el Citroën DS5 HYbrid4 Airdream Style. ¿Por qué digo esto? Por un lado, porque este coche monta un motor diésel 2.0 de 163 CV igual al que llevaba el DS5 que probamos hace unos meses y cuya prueba podéis leer en nuestra página; por otro lado, porque además equipa el sistema híbrido HYbrid4, un propulsor eléctrico de 37 CV añadido al anterior, una combinación que tampoco nos es ajena, puesto que la probamos la semana pasada en el Peugeot 3008 HYbrid4.
Es por ello que esta prueba va a ser un poco distinta, y en lugar de centrarnos primero en el diseño del coche tanto exterior como interiormente para dar paso después al equipamiento y el motor, lo que vamos a hacer es una primera comparativa con el 3008 para evaluar la diferencia de comportamiento de un mismo motor en una y otra plataforma. Después, entraremos a valorar la versión híbrida del DS5 frente a la versión diésel de 163 CV, tanto a nivel estético como de prestaciones, para que en caso de que os estéis planteando comprar un DS5, sepáis los pros y los contras de uno y otro.
Tanto el Peugeot 3008 HY4 como el Citroën DS5 HY4 montan la misma tecnología de motores. Un sistema que permite asociar dos fuentes de energía: la del motor diésel (con una cilindrada de 1.997 cm3, este motor desarrolla una potencia máxima de 120 kW (163 CV) a 3.750 rpm así como un par máximo de 300 Nm a 1.580 rpm) que impulsa las ruedas delanteras (tracción), y la del motor eléctrico (propulsor de (37 CV) 27 KW). Los dos motores pueden funcionar de manera alternativa o simultánea, en función del modo híbrido seleccionado y de las condiciones de circulación.
- Modo AUTO: Es el modo estándar aconsejado que se activa al encender el sistema híbrido. Gestiona automáticamente el funcionamiento de los motores diésel y eléctrico en función de los parámetros inherentes al vehículo, de las condiciones de circulación y del estilo de conducción para optimizar el consumo de carburante del vehículo. Ya decíamos hablando del 3008 que en ocasiones este modo de conducción resulta poco aconsejable, ya que el sistema tiende a confundir lo que queremos hacer. Por ejemplo, al retomar la marcha en una rotonda, en su intento por ahorrar energía y combustible, puede que notemos que nos falta un plus de potencia, lo que nos obliga a pisar más el acelerador. En ese momento, el sistema interpreta que queremos potencia de golpe y el motor diésel entra en acción con una brusca entrega de par. Por ello, es el modo adecuado sólo si no tenemos ninguna prisa.
- Modo SPORT: Este modo permite una conducción más dinámica aportando mejores prestaciones. La aceleración del vehículo es máxima, utilizando toda la capacidad del motor eléctrico conjuntamente con el motor diésel.
- Modo ZEV (Zero Emission Vehicle): El vehículo funciona en cero emisiones con la propulsión 100% eléctrica, que permite circular a una velocidad de hasta 60 km/h. Puede activarse cuando se cumplen las condiciones necesarias, en particular que el estado de carga de la batería de alta tensión sea como mínimo de 4 barras. Si las condiciones no permiten su activación, aparece en pantalla un mensaje que indica que el modo ZEV no está disponible y ek piloto del selector pasa solo a AUTO. Con una carga de batería al máximo, no es posible pasar de 2 kilómetros de autonomía, lo cual limita mucho su uso, puesto que después tardará un rato en volver a cargarse.
- Modo 4WD: Este modo permite mejorar la motricidad a velocidad reducida actuando de forma continua sobre las 4 ruedas del vehículo. La asociación de ambos motores se gestiona electrónicamente para optimizar la motricidad en condiciones de adherencia reducida. Está pensado para carreteras nevadas, con barro, arena, etc. La mejor es sustancial con este modo, y en el día a día evitaremos sustos cuando nieve, hiele o llueva mucho, pero en ningún caso debemos pensar que convierte el 3008 en un 4×4, pues no está diseñado ni pensado para ello.
La caja de cambios acoplada al motor es una caja manual secuencial pilotada de seis velocidades: su gestión electrónica permite en modo automático rebajas significativas de consumo en relación a una caja automática e incluso en relación a una caja manual convencional, tal y como veremos más adelante. De la comparación del Peugeot 3008 y el Citroën DS5, en lo que a rendimiento del motor y funcionamiento del sistema híbrido se refiere, el resultado es un empate técnico. Notaremos pocas diferencias de prestaciones entre uno y otro. En todo caso, lo que apuntábamos como un factor a favor del 3008, su estabilidad, en el Citroën si cabe se acentúa más por el perfil aerodinámico que tiene. Menor altura, mismo peso, mismo motor, línea más estilizada. Ciertamente, transmite mayor sensación de alegría el DS5, por lo que me sorprendió bastante constatar que el peso de ambos vehículos es exactamente el mismo.
A bordo del Citroën DS5, el techo cockpit es el elemento más destacado. Esta original interpretación del techo acristalado se adapta al gusto de los ocupantes. El techo cockpit se organiza en tres focos de luz (0,58 m2 de superficie acristalada) que se pueden ocultar de forma individual, creando un ambiente luminoso inédito, tanto de día como de noche.
La unidad híbrida probada tenía acabado Style, justo por debajo del acabado Sport del DS5 diésel de la otra prueba. Sin embargo, las opciones montadas hacen que no hubiese mucha diferencia entre uno y otro a nivel de equipamiento. Ambos vehículos llevaban:
• Ayuda al estacionamiento delantero.
• Head-up display.
• Faros Bi-Xénon autodireccionables con lavafaros.
• Asiento del conductor con función masaje.
• Asientos delanteros eléctricos calefactados.
• eMyWay: Navegador color con cartografía integrada, pantalla color 7” 16/9 y cámara de visión trasera.
• Pedales y reposapiés de aluminio.
La tapicería, a pesar de ser ambas de cuero club, en el caso del híbrido era de cuero club gris oscuro y blanco en lugar de entero gris. Por fuera el color era blanco nacarado, un color no disponible para el acabado Sport, que lo probamos en gris aluminio metalizado. En definitiva, a nivel de acabados, ambos coches eran muy similares pese a que el híbrido estaba una versión por debajo, pues lo compensa a base de opciones que en el diésel eran de serie.
Ahora bien, ¿qué es lo que le interesa saber al comprador de Citroën para decidir si merece la pena decantarse por el híbrido? La cuestión económica es lo fundamental. Estamos hablando de un coche que tal y como lo hemos probado nosotros se va a los 46.179,61 €, pero que parte de un precio de 38.910 €, es decir, 7 mil euros más que la versión no híbrida (31.810 €). ¿Merece la pena? Difícil responder. A nivel de consumos nos encontramos con un ahorro de aproximadamente un litro a los cien kilómetros, ya que si el diésel se movía alrededor de los 6 litros, el híbrido se queda más cerca de los 5, aunque siempre con una conducción tranquila y relajada. La brusquedad en un motor tan potente hará que el consumo se dispare, al margen de que estaremos haciendo un mal uso de la tecnología híbrida, que basa su ahorro en la progresividad al acelerar. En este sentido, el peso añadido del motor eléctrico penaliza menos, por ejemplo, que en el 3008. Si en aquél la diferencia de peso rondaba los 300 y pico kg, en el DS5 apenas son 120 kg (el híbrido son 1.735 kg frente a los 1.615 del diésel).
El aspecto ecológico también puede ser importante para el cliente, aunque no creo que condicione de manera definitiva una compra. EL DS5 híbrido emite 88 gramos de CO2 por kilómetro recorrido (tomando por referencia el de llantas de 17’’), mientras que el diésel se va a los 154 gramos por km. Es una diferencia importante pero, ¿la sociedad actual está tan sumamente concienciada como para soltar un millón de las antiguas pesetas para contaminar menos? Por otro lado, si comparamos las prestaciones, nos llevaremos una nueva sorpresa: las diferencias son prácticamente inapreciables, aunque siempre a favor del híbrido:
- Aceleración de 0 a 100: 8,6 frente a 10,1 segundos.
- De 0 a 400 metros recorridos: 16,3 frente a 16,7 segundos.
- De 0 a 1000 metros recorridos: 30,0 frente a 31,0 segundos.
- Velocidad máxima: 212 frente a 211 km/h.
Donde si que sale claramente perdiendo el DS5 híbrido es, lógicamente, en la capacidad del maletero. El espacio ocupado por la batería hace que el volumen se reduzca de 468 a 325 litros, y dejamos de tener rueda de repuesto para encontrarnos con un kit antipinchazos.
Como decíamos en la prueba anterior, la tecnología híbrida está aún en una fase inicial de la larga vida que se le prevé, por lo que aun aportando ciertas ventajas como son la disminución de las emisiones y el ahorro de combustible en una cantidad relativamente importante (aunque ni mucho menos hasta el punto que figura en las fichas oficiales), parece pronto para decantarnos por ella si la comparamos con las versiones no híbridas. Siete mil euros es mucho dinero de más, y se antoja complicado recuperarlos durante la vida del vehículo a razón de un litro cada cien kilómetros. Para que os hagáis una idea, poniendo el litro de gasoil a una media de 1,5€ (un poco por encima de lo que realmente está, pero no muy lejos), ahorraríamos ese euro y medio cada 100 km, o lo que es lo mismo, necesitaríamos recorrer 467.000 km para recuperar los siete mil euros. Igual que ocurre con otras tecnologías, con el tiempo suelen ocurrir dos cosas: que mejoran y que se abaratan, por lo que desde mi punto de vista, a día de hoy aun es pronto para elegir el híbrido por delante de otras versiones. Distinto sería, no obstante, si aumentase la autonomía de las baterías, para aquellas personas que se mueven por ciudad, pero mientras duren menos de dos kilómetros como es el caso, nos quedamos con la versión diésel: respuesta similar, prestaciones similares, y mucho mejor precio.
Antes de terminar quisiera que la valoración “negativa” que he hecho de la tecnología híbrida no empañase la buena imagen que nos dejó el DS5 en su conjunto. La crítica que hago es generalizada y no personalizada en la figura de Citroën. Como ya ocurrió cuando probamos la versión diésel de 163 CV, el DS5 nos ha transmitido una sensación de fortaleza y sobriedad propia de vehículos premium alemanes. Confortable en la conducción y noble en el comportamiento, es una opción muy a tener en cuenta como coche familiar, que además aporta un toque de frescura en lo que a diseño se refiere. La innovación es el alma de la marca gala, y con cada modelo que pone en el mercado se hace patente su intento de romper con lo que estamos acostumbrados a ver. Eso si, reitero, que una vez valorados los pros y los contras, elegimos el HDi 160AUT6 antes que el HYBRID4Airdream.
Prueba ofrecida por Autonocion.com: Blog de coches, novedades y noticias de motor
Noticias del motor y novedades de coches – Autonocion.com

































